SÉ CONSCIENTE Y NO OBSESIVO/A DE LO QUE COMES: Comer de forma consciente y saludable no es sinónimo de aburrimiento, de castigo ni de represión. ES todo lo contrario, es libertad de conocer los alimentos y decidir desde tu bienestar y desarrollar tu creatividad a la hora de mezclarlos. Los más beneficiosos son aquellos que proceden de la tierra directamente y no estás nada o casi nada procesados. Ejemplos de estos alimentos: frutas y verduras en todas sus versiones, cereales y pastas integrales (arroz, espelta, avena, trigo sarraceno, trigo, kamut, quinoa, teff, cebada…), legumbres, grasas saludables (AOVE, Aceite de sésamo, de coco, de germen de trigo, aguacate, frutos secos…), son algunos de los alimentos que mejoran nuestro cuerpo aportando beneficios en el equilibrio emocional y mental.